En todo evento hay momentos que se quedan grabados en la memoria. La entrega de un premio, la presentación de un proyecto, el primer encuentro entre invitados… Y es que, casi sin darte cuenta, muchos de esos momentos tienen algo en común: ¡pasan delante de un photocall!
Lo fácil es pensar en el photocall como un «mero fondo para hacerse fotos». ¡Pero ojo! Su función va mucho más allá. Es uno de los primeros elementos que encuentran los asistentes al llegar, y durante el evento se convierte en el punto de encuentro y recuerdo por excelencia
¡No te pierdas lo mejor! Ya que, mucho después de que se apaguen las luces del evento, las imágenes que nacen en el photocall seguirán viajando por redes, páginas webs, compartidas entre amigos… dándole visibilidad y recuerdo a tu marca de la manera más natural posible.

La estrategia detrás del photocall
Diseñar un photocall parece fácil… pero no te equivoques. No basta con llenar un fondo de logos como si fuera un collage. Para que funcione de verdad, necesitas que la composición esté equilibrada, que la imagen principal tenga su protagonismo, y que cada elemento se vea perfecto cuando alguien se planta delante a posar.
Tampoco puedes olvidarte de dónde va a colocarse. La luz, el espacio disponible, la distancia desde la que se van a hacer las fotos… todo influye. Y un buen diseño tiene que funcionar igual de bien en una foto profesional que en la que hace un asistente con el móvil. ¡Todo cuenta!
Al final, el objetivo es que cada foto que se haga delante de él, hable bien de tu evento: que la marca esté presente, pero de forma natural. Ni invisible, ni invasiva. En su sitio.
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No hay dos iguales
No existe un photocall único, porque tampoco existen dos eventos iguales. En una competición deportiva, se convierte en el escenario de entrevistas, presentaciones de equipo y entregas de premios. En un congreso o una feria, es el rincón donde ponentes, invitados y patrocinadores generan la mayoría del contenido que después se comparte. Lo encontramos también en inauguraciones, galas, jornadas corporativas, presentaciones de producto…
Precisamente por esa variedad, cada evento requiere dimensiones, materiales, diseños y estructuras diferentes, todas y cada una de ellas adaptada su necesidad.
Al final, lo importante es que el resultado sea coherente con la imagen del evento y que cumpla su función sin robar protagonismo a las personas que aparecen en él.

Más fuerza que nunca
En una época en la que cualquier asistente puede generar contenido con su móvil, el photocall tiene más sentido que nunca. Cada fotografía compartida representa una oportunidad para que el evento, la empresa organizadora o los patrocinadores sigan ganando visibilidad de forma natural.
Es sencillo, sí. Pero no por sencillo deja de ser eficaz. Todo lo contrario: ayuda a construir una imagen reconocible, aporta coherencia visual al evento, y consigue que todas las fotos —las tome quien las tome, se publiquen donde se publiquen— mantengan siempre la misma identidad.
Así trabajamos los photocalls en Promopublic

En Promopublic desarrollamos photocalls personalizados para eventos deportivos, congresos, ferias, inauguraciones y actos corporativos. Adaptamos cada proyecto a la identidad visual del cliente para que el resultado encaje con el resto de la imagen del evento y aporte una presencia profesional desde el primer momento.
Además del diseño y la producción del photocall, también podemos desarrollar otros elementos gráficos que completan la imagen del evento, como señalética, lonas, soportes promocionales, acreditaciones o diferentes aplicaciones de impresión en gran formato.
Porque, al final, un buen evento no se recuerda solo por lo que pasa durante la jornada, sino también por las imágenes que quedan después. Y en muchas de ellas, el photocall sigue siendo el gran protagonista.











